¿Amamantar… una elección?

Nutrición infantil: entre las ventajas de la lactancia materna y las alternativas.

Tal como ocurre en varios aspectos de la crianza, los mandatos o las tendencias culturales vinculadas a la lactancia materna y la nutrición infantil han ido variando. Hasta hace no mucho tiempo, en los sectores más acomodados, se contaba con las nodrizas para que amamanten a los bebés por diversos motivos. En algunas culturas, no estaba bien visto que lo hiciera la propia madre. Asimismo, existían madres que no podían o no deseaban amamantar.

Hace aún menos tiempo, uno de los motivos por los cuales se prolongaba la lactancia materna era que se utilizaba como método anticonceptivo. Esto se debía a que, por cambios hormonales producidos en la mujer como consecuencia del amamantamiento (aumento de prolactina), era menos probable la concepción (la prolactina inhibe la ovulación). Cabe destacar que, en aquel momento, no existían métodos anticonceptivos de probada efectividad. Con el tiempo, se demostró que la lactancia tampoco lo era.

Ventajas de la lactancia materna

Actualmente, los motivos por los cuales se recomienda la lactancia materna por un tiempo relativamente prolongado, tienen que ver con los efectos positivos tanto en la madre como en el niño y en el vínculo entre ambos. Por ejemplo, la madre a través de la leche, le brinda al niño, junto con todos los nutrientes y vitaminas necesarias, defensas que lo ayudan a prevenir infecciones. A su vez, tiene beneficios económicos importantes, ya que la leche maternizada suele ser muy costosa para los padres. Asimismo, es un momento de intimidad y de encuentro entre la madre y el bebé.

Sin embargo, la lactancia no siempre ocurre tan fácilmente. Es decir, para muchas mujeres y bebés ha sido un verdadero desafío. A diferencia de lo que suele escucharse, el amamantar no es tan sólo una cuestión biológica. Al igual que muchos otros aspectos de la crianza, es una conducta que debe ser aprendida tanto por la madre como por el niño. Aquella falsa creencia ha llevado a que varias mujeres, sumado al sentimiento de culpa, pongan en cuestionamiento su capacidad de maternar.

Es importante tener presente que hay muchas cuestiones en juego a la hora de dar el pecho, sobre todo los primeros tiempos, por ejemplo: la capacidad del niño de succionar (cuestión que estará íntimamente relacionada con la edad gestacional, el peso al nacer, su condición general de salud), el estado de salud de la madre, la ayuda que reciba la mujer, si ha tenido experiencias anteriores con otros hijos y cómo han sido, entre otras. Por estos motivos, muchas veces lo ideal o lo que se espera dista de lo posible.

Si bien es innegable que la lactancia materna es muy beneficiosa para ambos, también es cierto que existen alternativas para aquellas mujeres que no pueden y/o no desean amamantar. Alternativas en relación a la alimentación y la nutrición infantil, como así también, a los momentos de encuentro entre la madre y el bebé.

Por Lic. Luz Zaefferer.

1 Comentario

Enviar un comentario

Artículos que podrían interesarle