El apego

En la actualidad es ampliamente reconocida la importancia del apego en el desarrollo humano. Así hoy se entiende que hay una necesidad humana universal para formar vínculos afectivos estrechos con otro.

¿Qué es el apego?

El apego es la orientación que tiene toda persona a buscar la proximidad crianza con apegoy el contacto con otro significativo en circunstancias específicas, como aquellas que considere de amenaza o peligro. Entonces, el vínculo de apego es una forma de vínculo afectivo que se irá construyendo a través de las relaciones recíprocas que se dan entre la madre, padre o cuidador principal y el bebé. Éste se irá formando por medio de las miradas, el contacto físico, la cercanía y el sostén que se despliegan durante los intercambios y cuidados diarios como la alimentación. Como vemos la idea de reciprocidad es central para la formación del apego, las conductas de apego del bebé como la sonrisa, el llanto o el aferramiento, requieren ser correspondidas con las conductas de apego del adulto, es decir con tocar, sostener y calmar, entre otras. El despliegue de conductas de apego en un niño dependerán de la “evaluación” que éste haga de las respuestas que le ha ido dando su entorno y esto dará como resultado la experiencia subjetiva de seguridad o inseguridad.

Cabe destacar que si bien los vínculos de apego se conforman y consolidan a lo largo de toda la existencia, los primeros años de vida serán determinantes para la forma en que éstos se desarrollen.

¿Apego seguro o apego inseguro?

Las investigaciones en primera infancia han logrado determinar la existencia de diferentes estilos de apego, a grandes rasgos estos pueden diferenciarse entre el estilo de apego: seguro o inseguro. Estos estilo de apego se diferencian a partir de las respuestas del niño(a) en relación a su cuidador principal en una situación de estrés. Los niños y niñas con apego seguro tienen cuidadores sensibles a sus necesidades, por lo que se constituyen en una base segura cuando están angustiados. Esto permitiría en ellos mayor confianza en sí mismos, ser más sociables, empáticos y lograr establecer relaciones más profundas. Mientras que aquellos con apego inseguro tendrían cuidadores con dificultades en el contacto físico y para expresarse afectivamente o que responden inconsistentemente y demuestran poca disponibilidad afectiva en la relación con ellos. Así los niños presentarían dificultades en la regulación de sus afectos, mostrarían desconfianza frente a su cuidador principal y podrían presentar dificultades en las interacciones sociales.

Favorecer el desarrollo de un apego seguro se sostendrá en el reconocimiento de la necesidad del niño o niña de una relación estable con una figura que brinde protección y seguridad en momentos de malestar, es decir que alguien logre dar contención estable, predecible y efectiva al malestar que expresa. De esta manera el que un padre, madre o cuidador logre constituirse en una base segura permitirá que el niño a partir de ésta pueda confiar en el mundo y aventurarse a conocerlo.

Por Lic. Julia Patiño Núñez.

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