El parto humanizado

Preparación para el parto: ¿qué dice la Ley de Parto Humanizado?, ¿cuáles son los derechos que deben respetarse?

El parto es un momento muy especial que cada mujer vive de un modo muy particular. Es la primera separación real entre la madre y el bebé. Suele ocurrir que al comienzo del embarazo existan muchas fantasías y temores ligadas al mismo, pero por lo general, y con el correr del tiempo y del embarazo, los temores y fantasías van menguando. Esto suele estar relacionado por un lado, a que a medida que avanza el embarazo, varias dudas en relación al parto van siendo respondidas por el equipo médico (en las consultas o en el curso de preparto). Por otro lado, suele ocurrir que se llega a un momento del embarazo en el que la mujer ya se siente muy pesada, cansada y ansiosa porque finalice el período de gestación.

En el pasado, el parto se llevaba a cabo en las casas de las mujeres y no siempre era con la ayuda de un médico. Esto, entre otras cosas, tenía como consecuencia un número significativo de muertes maternas y neonatales (cuestión que ocurre aún hoy en los sectores más pobres y rurales). Con el tiempo, y debido a los avances tecnológicos y al negocio que circunda a la salud, se ha llegado al otro extremo, es decir, a medicalizar el parto y el embarazo hasta el punto de intervenir de manera innecesaria el cuerpo de la mujer y del niño. Esto fue sembrando la creencia de que el embarazo-parto-puerperio es un proceso ligado a la enfermedad y no a la salud.

parto 2Como consecuencia de ello, en la actualidad, existen dos posturas: por un lado, quienes sostienen que el parto debe ser llevado a cabo en la casa de la mujer con la menor intervención médica posible, y que sea sólo en caso de urgencia que la mujer deba acceder a alguna institución médica. Por el otro, aquellos que sostienen que el parto debe ocurrir sin excepción en una institución médica para que el equipo médico pueda intervenir lo antes posible de ser necesario.

Ambas posturas, y una amplia gama en medio de ellas, están totalmente vigentes en varias partes del mundo, incluso aquí en Argentina. Para todas ellas, la Organización Mundial de Salud (OMS) ofrece reglamentaciones para que sus prácticas sean seguras.

Como en tantas otras cuestiones, las mujeres se han ido empoderando por medio de conocer sus derechos y las diferentes prácticas existentes, para poder elegir la manera en la que desean atravesar el parto. Nacer Padres apoya este empoderamiento y fomenta la libre elección, libertad que sólo es posible cuando se cuenta con la información necesaria. Por eso, les acercamos la ley sancionada en la Argentina en el año 2004.

Ley de Parto Humanizado

La legislación indica, a través de la Ley 25.929 de Parto Humanizado, que toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, tiene los siguientes derechos:
• A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas.
• A ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.
• A ser considerada, en su situación respecto del proceso de nacimiento, como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
• Al parto natural, respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados por el estado de salud de la parturienta o de la persona por nacer.
• A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
• A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación, salvo consentimiento manifestado por escrito bajo protocolo aprobado por el Comité de Bioética.
• A estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y postparto.
• A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
• A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
• A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
• A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación: http://www.msal.gob.ar/index.php/contacto/354-parto-respetado

Por Lic. Luz zaefferer.

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