Lo que no te cuentan de la maternidad

Más de una vez, escuchamos a mujeres que transitan el embarazo o la crianza de los hijos decir “por qué nadie me contó esto o aquello” luego de enterarse que no son las únicas que atraviesan ciertos desafíos. En esta nota te contamos por qué.

Ocurre que, cuando uno trabaja como psicóloga en temas ligados a la maternidad, paternidad y crianza, no sólo recibe consultas o comentarios por parte de los pacientes o de aquellos que participan de las actividades de nuestro equipo, sino que, también lo hace de sus amigas y familia.

En esta oportunidad, charlando con una amiga recientemente embarazada de su primer hijo, me cuenta que, ni bien vio que el test era positivo, sintió una angustia muy grande, tan grande, que no lograba conectarse con lo lindo de la noticia a pesar de que había sido planificado y de que, hasta el momento, todo marchaba bien. Pensaba cosas como “no hay vuelta atrás”, “esto es para siempre” o “¿y si no puedo?” Incluso tenía pensamientos como “ay, mejor no quiero…” ó “por qué no esperé más…” Obviamente, en su relato se podía percibir la angustia, entre otras cosas, porque se sentía culpable de pensar que era la única mujer que sentía algo así tras la noticia de haber logrado algo que tanto buscaba, ¡un embarazo!

Inmediatamente, se me vinieron a la cabeza una cantidad de madres a las que había escuchado decir exactamente lo mismo. Así que, lo primero que hice fue decirle que, no sólo no era la primera vez que lo escuchaba, sino que lo había escuchado muchísimas veces y que, lógicamente cuando se puede dimensionar el nivel de responsabilidad que conlleva la maternidad, puede sentirse apabullada por la noticia.

Después de comentarme lo aliviada que se sentía de saber que no era la única, me hizo otra pregunta que también escuché muchas veces, “pero ¿por qué nadie te cuenta esto?” Con “esto” se refería a aquellos aspectos de la maternidad que se corren de lo ideal. En este caso, el ideal sería que “toda mujer que planifica un embarazo, es inmensamente feliz cuando se entera de que lo está.”

Pero, ¿por qué nadie lo cuenta?

Ante todo, es importante tener presente que, como en toda experiencia significativa de la vida, a la hora de atravesarla, uno suele sentir que es la única persona que vivió eso, o por lo menos, que lo vivió de esa manera. Esto tiene que ver con que hay ciertas cuestiones que son intransferibles desde las palabras y que, sólo se pueden compartir o comprender una vez vividas.

Pero, volviendo a lo que nadie cuenta, podemos ensayar algunas respuestas de por qué. Por un lado, la capacidad de las mujeres de olvidar ciertas vivencias de períodos anteriores, necesario muchas veces para embarcarse en una nueva experiencia. Por ejemplo, es fácil notar como, durante el posparto, las mujeres hablan sobre la experiencia del parto con todo aquel que quiera escuchar. Sin embargo, y si este no tuvo complicaciones mayores, con el tiempo, muchos aspectos de aquella experiencia, van siendo olvidados.

Por otra parte, no podemos dejar de lado, que existe el efecto de la sugestión. Por este motivo, hay cuestiones que es mejor dejar veladas y dar la libertad a las mujeres de que vivan su propia experiencia.

Pero hay dos cuestiones más. En muchas mujeres subyace la creencia de que la mayoría de las mamás son mejores que ellas. Sostienen esta creencia haciendo “recortes” de la vida de otras familias. Recortes, porque no tenemos manera de saber por completo cuál es la experiencia de cada familia. Entonces, escuchamos cosas como “a ella le salió todo fácil” o “es que ella es re relajada” o “¿cómo hace para que sus hijos coman, duerman y se porten bien?”

Por otra parte, son tantos y tan contradictorios los mandatos sociales e individuales en torno a este tema, que muchas mujeres se sienten en faltan y avergonzadas o inhibidas a la hora de compartir los desafíos y ambivalencias que atraviesan.

Mamás entre mates:

Por eso, desde Nacer Padres, quisimos ofrecer un espacio descontracturado donde puedas venir a contar tu experiencia y plantear todas dudas a la vez que escuchar las experiencias y dificultades de otras mamás. ¡Sumate!

Lic. Luz Zaefferer

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