Mi hijo no habla ¿qué quiere decir? El desarrollo del habla en el niño pequeño

En este artículo te contamos todo acerca de la iniciación de tu hijo en el lenguaje

mi hijo no habla

El ser humano es el único ser vivo que tiene lenguaje. En términos generales, éste implica la intención de transmitir un sentido a través de la palabra, que funciona como representante de aquello que no está. Es decir, permite al ser humano librarse de la inmediatez de la experiencia concreta.

Si bien, es verdad que algunas otras especies tienen la posibilidad de comunicarse, en el sentido más amplio de la palabra, sólo el hombre está inmerso en el lenguaje.

La novedad que nos aporta el psicoanálisis es que el lenguaje también nos permite esconder, que en lo dicho se oculta la verdad de cada uno. En este sentido, la palabra nos representa un desafío, en tanto que se formula como posible de ser cuestionada. Por ello, sólo entre hombres se da el equívoco, solo entre ellos podrá haber desacuerdo y malos entendidos.

Desde el psicoanálisis decimos que el niño “llega al mundo del lenguaje”, que el lenguaje lo antecede. Con ello, nos referimos al hecho de que cada niño construirá su posición en el mundo del habla de acuerdo a cómo sea hablado/representado por sus cuidadores primarios. Y es a partir de esto, que podrá adueñarse de su propio lenguaje, de su propia palabra, para posicionarse en el mundo “diciendo” algo.

La posibilidad de hablar, que generalmente comienza a darse a partir del segundo año de vida, supone un desarrollo anterior que se manifiesta en la intencionalidad comunicativa del niño durante su primer año y medio de vida. Desde el llanto inicial y los primeros sonidos y balbuceos, pasando por diversos ademanes, hasta llegar a la formulación de las primeras palabras y luego oraciones, se puede evidenciar cómo el infante va logrando progresivamente insertarse en el mundo del lenguaje y la comunicación para paulatinamente adquirir una posición activa en ello.

Cuando los niños no hablan, o el inicio de lenguaje se retrasa, es necesario prestarle atención. Posiblemente desde las ciencias más duras a todos los padres se les responda del mismo modo “Tiene un retraso madurativo”. Aunque el diagnóstico puede ser cierto, no “dice” nada.

Desde el equipo Nacer Padres pensamos que es necesario escuchar, incluso lo que no se dice. Esto implica, ir más allá del “retaso madurativo” para para conocer algo del padecer del niño, e incluso de los padres, en relación a este “no hablar”. Es necesario correrse del ¿Qué quiere decir esto? (universal, como si para todos los niños fuera igual), para preguntarse ¿Me quiere decir algo? ¿Qué me quiere decir?

Lic. Giselle Pomés

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