Soy madre, ¿quién soy?

La maternidad es, sin dudas, una experiencia vertiginosa. Como hemos hablado en varios de nuestros artículos, ya desde el embarazo hay diversos temas de los cuales ocuparse que hacen de la maternidad una vivencia con actividades y quehaceres continuos; alimentar al bebé, dormirlo, consolarlo, hacerle upa, bañarlo; sumado a su vez a las ocupaciones anteriores, ya sea ocuparse de la casa, otros hijos, compras, trabajo para hacer o al que volver o lo que sea que conllevara la vida de cada una antes de tener un bebé. Si hay otros hijos la situación se complica aún más, dependiendo del caso y la elección de cada familia. Es ahí donde suele surgir una pregunta que solemos escuchar “¿quién soy ahora que soy madre?” con sus variantes individuales, pero con un hilo común, la sensación de pérdida de identidad luego de la maternidad.

Cada una vivirá esta situación a su modo, pero suele pasar que esta pregunta genere en las mujeres, ahora madres, una sensación de angustia al no entender quiénes son ahora que su vida cambió. Cada una encontrará su camino y su modo de transitar esta pregunta y, consecuentemente encontrar una respuesta a ella. Un modo de poder recorrer este nuevo camino que suele reconfortar a las mamás es poder compartir su experiencia con otras madres. Pero para ello primero se requiere poder asumir esa sensación y luego animarse a plantear esto a otros.

En general, algo que también solemos escuchar es que esta sensación de pérdida de identidad se acompaña de un sentimiento de soledad que hace dificultoso el poder contarles a otros lo que pasa. Es decir, las mujeres suelen juzgarse como madres y sentir que no lo están haciendo bien y que la maternidad debería llenarlas de felicidad, y entonces no tendrían que tener estos sentimientos negativos. Pero la realidad es otra, diferente a lo que suele leerse en las revistas o verse en las publicidades.

Es cierto que, cada vez más, por suerte y para alivio de todas, se escucha más de la dificultad que conlleva la maternidad, pero igualmente es un tema que está cargado de prejuicios propios y de la sociedad que hacen que esa sensación de estar en falta continua, si planteamos problemas en la maternidad, todavía prime. Es por ello que el objetivo de este artículo es decirte que esta bueno que puedas preguntarte, escucharte, construirte y buscar construir tu nueva identidad, sola o acompañada por otras madres o profesionales que puedan ayudarte a pensar quién sos ahora que sos madre. Sin duda, por la fuerza que conlleva esta vivencia, no sos la misma que eras antes de convertirte en madre; no sé si sos mejor o peor, más buena o más paciente, más obsesiva o más ansiosa porque ésta es una vivencia personal y no existe una respuesta universal para esta pregunta. La invitación es que te permitas perderte en este camino de búsqueda para luego volver a encontrarte y así poder darle una respuesta a esta pregunta.

Lic. Josefina Cesareo

Enviar un comentario

Artículos que podrían interesarle