Tener un hijo en la Unidad de Neonatología

¿Por qué se produce el impacto de entrar a la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal? Conocé un poco más acerca de lo que vas a encontrarte cuando entres a la Neo.

¿Con qué nos encontramos cuando entramos neonatologia 3a una Sala de Neonatos?

La Sala de Neonatología o Unidad de Neonatología estará equipada, dependiendo del espacio, con una cantidad de incubadoras, servocunas y cunas, donde se encontrarán los bebés. A su vez, cada bebé podrá estar intervenido de distintos modos, según sus requerimientos específicos.

Todos los recién nacidos de la Sala de Neonatología estarán monitoreados a través de distintas máquinas que indican valores tales como la saturación arterial, nivel de oxigenación, y otros. Puede ser que el primer impacto de ver al bebé conectado a varios cables genere cierta ansiedad en los padres, pero es importante tener en cuenta que este tipo de intervención no es invasiva y simplemente cumple el objetivo de proporcionar datos de monitoreo de manera constante al equipo de salud. Generalmente, los padres que tienen a su bebé internado allí rápidamente aprenden los parámetros esperables para estos valores y comienzan a funcionar como auxiliares del equipo de enfermería.

El hecho de que el recién nacido se encuentre en una incubadora, servocuna o cuna normal dependerá de su necesidad de regulación de la temperatura corporal y, por ello, de la evolución del mismo. La sábana plástica es otro elemento adicional utilizado en la Neo con fines de termorregulación. En la medida que lo bebés van creciendo, aumenta su peso corporal y propician el desarrollo de su capacidad de regulación de la temperatura, pudiendo pasar de la incubadora a la servocuna y, de allí, a una cuna normal, tal como aquella en la que dormirán en sus casas.

Existen varios modos de asistencia respiratoria, cada uno de ellos de distintos niveles de complejidad: Primero, y para aquellos pacientes más graves, se utiliza el respirador, la asistencia respiratoria mecánica (ARM), que suele producir un fuerte impacto dado que implica la introducción de un tubo a través de la garganta del bebé. En un nivel menor de complejidad, y como métodos menos invasivos, se encuentran el CPAP, el halo y la cánula nasal (también conocida como bigotera).

Por último, es posible que gran parte de los bebés tengan alguna vía de alimentación artificial; es decir, que necesitarán alguna ayuda para alimentarse hasta tanto puedan desarrollarse lo suficiente como para lograr la succión. Pese a que cualquier recién nacido naturalmente tenderá a buscar el pecho materno y a succionar, cuando éste es muy pequeño deberá ser asistido para lograr los fines alimenticios sin tener que realizar el esfuerzo de la succión y el consumo de energía que ésta supone. Cabe aclarar también que en la mayoría de los casos el reflejo de succión y deglución no se desarrolla hasta la semana 32 de gestación y muchos de los bebés internados en la Neo pueden tener una edad gestacional menor a ésta. Por ello, algunos bebés cuentan con vías de alimentación parenteral y otros tienen una sonda a través de la boca por donde se lo alimenta, si es posible, con leche materna, o de lo contrario, con leche maternizada.

¿Por qué la Sala de Neonatología tiene tantas reglas y restricciones?

Es importante siempre tener presente que la Neo es un espacio de internación que supone cuidados intensivos, es decir, para pacientes graves. Muchos de los bebés de la Unidad de Neonatología presentan riesgo de vida. Por este motivo, todas las cuestiones referidas a la regulación de la higiene, las visitas y las intervenciones sobre los bebés siempre están pensadas en función de proteger a los mismos y propiciar un ambiente lo más saludable posible para su desarrollo.

Es por todo esto que la Unidad de Neonatología tiene un funcionamiento y dinámica muy particular y específica, tal como cualquier otra Unidad de Terapia Intensiva. Posiblemente para todos aquellos que no estén habituados a ello y que no pertenezcan a la institución, implique un proceso de adaptación.
Consideramos que, incluso pese a la dificultad emocional y el estrés que supone el atravesamiento de la internación de un hijo recién nacido, el hecho de contar con información y conocer con detalle las cuestiones inherentes a la internación, posiblemente facilite en alguna medida el pasaje por la misma.

Por Lic. Giselle Pomés.

Enviar un comentario

Artículos que podrían interesarle