Tratamientos del autismo: ¿Psicoanálisis o TCC?

Dentro de las posibles terapias psicológicas ¿Cuál elegir para tratar el autismo?¿Psicoanálisis o terapia cognitivo conductual (TCC)?

El autismo es una psicopatología grave, de inicio en la infancia temprana, con consecuencias severas en los planos emocional, físico y madurativo. Actualmente se encuentra en boga la controversia acerca de la etiología del autismo, dado que no se ha podido delimitar aún “científicamente” la naturaleza de sus causas.

Las distintas disciplinas se pelean por asumir la responsabilidad en relación a la causalidad y, por ello, el tratamiento del autismo. Aquí aparece la disputa entre medicina y psicología: ¿acaso se arraiga en la herencia genética o en las vicisitudes emocionales de la construcción del vínculo primario? ¿es una patología médica, determinada por procesos neuronales disfuncionales y otras cuestiones, o se trata de un trastorno en la constitución subjetiva que implica una estructuración autística de la personalidad temprana?

Como cualquier otro trastorno, convencionalmente definido como médico o psicológico, el autismo está atravesado por una multicausalidad que pone en juego la estructura bio-psíquica presente en todo ser humano. No hay modo de separar la fundamentación biológica de la psicológica.

Tratamientos del autismoautismo

Ahora bien, incluso conciliando el tratamiento médico/medicamentoso con el psicológico, nos encontramos frente a una nueva pregunta: Dentro de las posibles terapias psicológicas… ¿Cuál elegir?

Siendo padres de un niño con indicio de alguna patología grave o ya con el diagnóstico de patología autista es muy difícil poder elegir sobre lo que no se conoce. Pese a que ningún profesional ni artículo podrá agotar una explicación detallada acerca de ambos tipos de tratamientos, es importante por lo menos realizar una aproximación al tema.

Es necesario antes aclarar que la posición teórica del equipo “Nacer Padres” es psicoanalítica. Y en ello justamente radicará la riqueza y, al mismo tiempo, la limitación de este artículo:

¿Psicoanálisis o terapia cognitivo conductual (TCC)?

El psicoanálisis piensa al ser humano en relación a su anclaje en el deseo consciente e inconsciente de un otro distinto a él, quien dándole un lugar representativo le otorga cierta realidad y moldea sus modos individuales de desarrollarse. En este sentido, la manera en que un niño es pensado y sostenido en su medio familiar es tan importante como la carga genética con la que llega al mundo. Sin renegar de ésta última, sabemos que el trabajo que podemos hacer se encuentra en relación a la realidad psíquica del niño, a su estructura simbólica, que determina los modos de insertarse en un mundo compartido pero siempre individual.

En los niños autistas se observa una importante dificultad para ponerse en contacto con el otro, con lo otro, con lo que queda por fuera de él. El término autista alude a un repliegue sobre sí mismo, repliegue que resulta absolutamente notable en general para los padres del niño.

Lo que damos por obvio los adultos es que el cuerpo es cuerpo… que una caricia se siente; que a través de la boca se come y se disfruta del comer; que con la boca también se habla, se dice; que las manos nos sirven para conectarnos con otros, para crear, para expresar, para rechazar, para modificar; que con los ojos veo, elijo lo que miro así como también soy visto por otros, soy mirado, puedo hacerme ver…

Sin embargo, esto no siempre es así. Cualquier padre de un niño autista puede atestiguar la tristeza de no sentirse mirado por su hijo, de no poder escuchar de él un llamado dirigido, una palabra dicha que se diferencie del grito, de no encontrar algún punto de anclaje en el desorden del niño que no sabe cómo ser parte del mundo de la cultura. Así, el niño queda por fuera de un mundo del que inevitablemente forma parte, paradoja inconciliable del niño autista. Ahora bien, ¿cómo es que se busca que este niño forme parte del mundo, se integre al mismo, se “adapte”? Aquí radican las diferencias fundamentales entre los distintos tratamientos.

Terapia cognitivo conductual

Se le reconoce, incluso se le aplaude, a la terapia cognitivo conductual que muchas veces logre la “adaptación” del niño al mundo, sea porque puede decir algunas palabras, comportarse de tal manera, responder con ciertos estereotipos… El TCC enseña, enseña a comportarse, a hablar, a moverse, a dirigirse a otro, enseña a ser. Este enseñar se establece a base de repetir siempre los mismos estímulos, con el objetivo único de que el niño responda como el terapeuta pretende que responda: si se le habla, debe responder; si se le dice que no, debe parar; si se le da una computadora debe escribir. Así, al modo del adiestramiento, el niño seguramente se “adaptará” al pedido del terapeuta. A la larga o a la corta, seguramente se vean resultados.

Autismo y psicoanálisis

El psicoanálisis construye, o por lo menos busca construir. De este modo puede lograr, como efecto secundario, que el niño aprenda algo. Pero este aprender se diferencia del adiestramiento, aprendizaje sin sentido que consiste solamente en que alguien sea lo que le dicen que sea. El psicoanálisis, o mejor dicho, la intervención de un psicoanalista busca construir un sujeto allí donde sólo aparece el autismo. Esto parece obvio, pero en realidad no lo es. Construir un sujeto implica suponerle a ese niño un lugar en el mundo, un modo de habitar este mundo, que seguramente será muy distinto del que estamos acostumbrados a esperar de un niño. No importa… el psicoanalista buscará que este lugar sea delimitado a partir de las vertientes subjetivas del niño y también subjetivantes que puedan ir construyéndose en el trabajo del análisis y con la familia. Por este motivo, el psicoanalista se autoriza a trabajar con un paciente que no le pide nada, que viene porque es traído, que no espera nada del análisis… pero lo hace porque en la apuesta a la construcción de un sujeto encuentra allí respuestas por parte de éste que exceden el mero mecanismo adiestrado de responder que sí cuando esto es lo que se espera de él… Con que comience a formarse cierta respuesta donde antes preponderaba el silencio parecería suficiente. El psicoanálisis tiene un lugar allí, porque genera efectos subjetivantes.

Por Lic. Giselle Pomés.

4 Comentarios

  • Posted 14 May, 2017

    Silvina

    Excelente!! Claro y preciso!

    • Posted 12 June, 2017

      Luz Zaefferer

      Hola Silvina!
      Gracias por tu comentario.
      Nos alegramos de que te haya gustado el artículo.
      Saludos,
      NACER PADRES

  • Posted 27 November, 2018

    Valeria

    Hola, tengo un hijo de 3 años con TEA, hace dos meses comenzó trat. Con TCC y musicoterapia. Y hace 7 meses Fonoaudiología neurolingüística.
    Pero tb me estoy informando sobre el tratamiento psicoanalítico. Mi pregunta es, pueden llevarse a cabo los dos tratamientos simultáneamente?….muchas gracias por su tiempo!

    • Posted 27 November, 2018

      Giselle Pomes

      Hola Valeria!
      En respuesta a tu consulta, es importante aclarar que tanto el psicoanálisis como la TCC son “modos” de trabajo del tratamiento psicológico en el abordaje del autismo. ¿Qué quiere decir esto? Que uno elije uno o el otro, la terapia psicológica puede realizarse desde la posición psicoanalítica o cognitiva-conductual. Ahora bien, de la mano del tratamiento psicológico (sea psicoanalítico o cognitivo-conductual) muchas veces se recomienda (como en tu caso) otros tratamientos (psicopedagogía, músicoterapia, fonoaudiologia, entre otros).
      Esperamos haber contestado tu pregunta. Ni dudes en consultarnos por cualquier otra duda.
      Saludos!
      El equipo de Nacer Padres

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